... sobre todo para los demás.
Cierro los ojos, estalla,
me alcanza la metralla,
una mirada triste,
la misma, resignada,
cien que cuentan baldosas,
una espalda encorvada,
un alma que se da la vuelta,
expira,
unos pies que se arrastran,
una puerta, sólo de entrada,
vivos donde huele a muerte,
sol en blanco y negro,
agua para bocas secas.
Que bonito es esto. Tu puta madre.
Es donde mejor puedes estar. Tu puta madre.
Es sólo por un tiempo. Tu puta madre.
Mañana venimos. Tu puta madre.
Y tu madre, ¿que piensa?
Me voy, aire, luz, colores y soledad escogida, con un principio, con un final.

1 comentarios:
Depende de quien nos mire, si hablamos con la facilidad con que podemos despreciar ciertas vidas, eso ya es otra cosa.
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