
Durante la larga andada de hoy, además de hacer alguna foto tan bonita como la que hay a la izquierda, me ha dado tiempo a pensar y repensar como tantas otras veces, lo rápido que pasa el tiempo.
Charlabamos con mi compañero de ruta sobre las mil y una cosas que nos han pasado recientemente, un momento, ¿recientemente?, pero si de muchas de ellas hace ya más de diez años.
Ya lo dije hace un tiempo en algún post, no quiero desperdiciar ni un segundo de mi vida y para como soy yo, la verdad es que en estos meses lo estoy consiguiendo. Tengo una serie de problemas que no puedo eludir y a los que me tengo que enfrentar casi a diario, pero a parte de esto, me siento muy a gusto. Fuera del trabajo mi vida ha cambiado sustancialmente.
Mi mente se abre hacia el infinito cuando mis ojos deciden mirar a ninguna parte. Disfruto plenamente de mis escogidísimas compañías y extraigo dulce néctar de felicidad de momentos sencillos.
Creo que al año 2.010 le voy a pedir poquitas cosas, tal vez únicamente le pediré al destino se olvide de mí, que me deje en paz, que yo solito voy haciendo muchos planes, porque ya que en la última decada he hecho tantas cosas, para estos próximos diez años ¡sólo quiero hacer el doble!
Quiero seguir manejando mi vida lo máximo posible, quiero hacer cosas que otros sólo sueñan, quiero observar el infinito y gritar tan fuerte que sólo yo pueda oirlo.
Sólo me detendré ante un Mar de nubes para no olvidar jamás, que la soledad... es un lugar tan vacío sin ti....
Charlabamos con mi compañero de ruta sobre las mil y una cosas que nos han pasado recientemente, un momento, ¿recientemente?, pero si de muchas de ellas hace ya más de diez años.
Ya lo dije hace un tiempo en algún post, no quiero desperdiciar ni un segundo de mi vida y para como soy yo, la verdad es que en estos meses lo estoy consiguiendo. Tengo una serie de problemas que no puedo eludir y a los que me tengo que enfrentar casi a diario, pero a parte de esto, me siento muy a gusto. Fuera del trabajo mi vida ha cambiado sustancialmente.
Mi mente se abre hacia el infinito cuando mis ojos deciden mirar a ninguna parte. Disfruto plenamente de mis escogidísimas compañías y extraigo dulce néctar de felicidad de momentos sencillos.
Creo que al año 2.010 le voy a pedir poquitas cosas, tal vez únicamente le pediré al destino se olvide de mí, que me deje en paz, que yo solito voy haciendo muchos planes, porque ya que en la última decada he hecho tantas cosas, para estos próximos diez años ¡sólo quiero hacer el doble!
Quiero seguir manejando mi vida lo máximo posible, quiero hacer cosas que otros sólo sueñan, quiero observar el infinito y gritar tan fuerte que sólo yo pueda oirlo.
Sólo me detendré ante un Mar de nubes para no olvidar jamás, que la soledad... es un lugar tan vacío sin ti....
