sábado, 22 de agosto de 2009

T.P.

Tenia yo en la EGB (si, soy de esa época) una profesora de educación física que cuando llegaba su hora de clase, entraba en el aula, en medio del algarabio en el que se encuentran siempre una banda de criaturas dejadas sin vigilancia entre clase y clase, se colocaba de pie, frente a las bestias, impasible, muda, con la mirada pérdida, y a los cinco minutos, se giraba hacia la pizarra y escribía con grandes letras TP 5. (Tiempo Perdido 5 minutos)
- Lleváis 5 minutos de vuestra valiosa vida perdidos, ¿cuánta más vida queréis perder? A mi me pagan igual.
Creo que veinte años después, tras haber leido esa frase unas cuantas veces y no haberla olvidado nunca, comienzo a interiorizarla.
Treinta y dos años, algún que otro desengaño, unas cuantas incertidumbres dándome sombra, una sobre todas ellas: ¿cuánto me queda?
Nadie sabemos cuanto tiempo nos queda, perder el tiempo es un insulto a nuestra propia vida, y no podemos saber como de grave es perder 5 minutos.
He decidido con firmeza, con la firmeza que te dan veinte años de proceso, que no voy a perder ni un solo minuto de mi tiempo de vida, una x imposible de despejar.
Esto no significa mantener una actividad frenetica y casi no dormir, no no es eso. Se trata de desterrar la pereza para siempre y de saborear cada una de las cosas que haga como si fueran ese trago de agua fresquita en un dia caluroso como lo es hoy.
En este sábado solitario, que transcurre entre la pena por su ausencia, la alegría por su recuerdo y la ilusión por el próximo encuentro, voy a seguir con mi doctrina y tras dejar escrita esta reflexión ya antigua, me voy a arreglar la bicicleta.
Hasta luego sofá.


sábado, 1 de agosto de 2009

La duda.

Desciendes del miedo sin razón,
la certeza te dejo huerfana al nacer.
Allá donde vas, paras el mundo a tus pies,
enfermando almas por doquier,
decapitando margaritas por amor.
Si te encuentro en un mar,
no perdere tiempo, comenzare a deshojar,
la margarita muere, pero dice Si.

viernes, 31 de julio de 2009

El Jefe.

Todos sabéis quien es "The boss" asi que no os lo presento. Hoy os voy a presentar al Jefe. El Jefe, es de mi tierra. El Jefe, fue un Heroe, ahora es El Jefe. Es un poeta, que hace Rock, del bueno. Le echó mucho valor cuando comenzó su carrera en solitario, un cambio que no entendió casi nadie, pero que con la distancia, se ha confirmado como un gran acierto.
Sus letras hay que escucharlas unas cuantas veces para, con suerte, creer que entendiste algo. Sus discos son buenos, tal vez fueran mejores los primeros que el último, que también es muy bueno. El Jefe tiene una puesta en escena extraordinaria.

Ayer estuve viendole en directo, pura magia. Se daban todas las circustancias para vivir lo que vivimos. Enrique se gustó, estaba en su tierra, Aragón, el concierto fue en una lonja medieval en Sos del Rey Católico, un pequeño pueblo sencillamente maravilloso, aforo de 400 personas, noche estrellada de verano, un público entregado al Jefe, y el Jefe, enoooorme!

Os dejo estas palabras que soltó ayer, de verdad, merece la pena que las escuchéis, porque tienen su mensaje y su gracia. Lo grabé con mi movil, no da para más pero se entiende.

Debajo os dejo un link de youtube, con la canción entera para que la escuchéis si gustais.




Enrique Bunbury - El Extranjero
http://www.youtube.com/watch?v=jGIzxwInCyc&feature=related

lunes, 27 de julio de 2009

Soy un tipo con suerte. (y III)



(En primer lugar... haced clic justo encima para que suene la musica de fondo, por favor)

Haciendo honor a mi nombre, decidí que mis pasos debían dirigirse Mar Adentro. Si, ya lo se, era victima de mis propias decisiones, pero ¿y qué, no se hundió el Titanic? Yo también podía sentirme hundido. Tenía y tengo todo el derecho del mundo a sentirme o no sentirme como me diera la gana, sentirme hundido por culpa de mis decisiones, sin sentirme culpable por sentirme hundido... Se encadenaron durante los ultimos meses una serie de acontecimientos pues, realmente estresantes que me provocaron cierto sufrimiento emocional. En ocasiones incluso se juntaban mis rompecabezas sentimentales con situaciones de estrés laboral muy intenso.

Todo esto hizo que probase a ver que tal me sentaba escribir y así es como nació el blog. Este lugar, que ni mucho menos me define como persona, se ha convertido en una pequeña válvula de escape por la cual afloran algunos de los sentimientos que, por desgracia, no he tenido el lujo de exteriorizar de otra forma.

Gracias a esta nueva afición, comencé a interactuar con una serie de personas algunas de ellas de lo más variopinto e interesante. No voy a hacer una lista, porque me dolería olvidar a alguien, pero si tu estás leyendo esto, seguro que eres una de esas personas que han aportado algo positivo a mi vida últimamente. Sin olvidarme de nadie, si hay alguien con quien logré una conexión especial. Una persona con una historia diferente de la mia, pero con un resultado parecido. Es una chica que despertó en mi una curiosidad fulminante, al principio todo eran intuiciones, ir confirmandolas resultó ser un camino apasionante que estimuló en mi tanto ingenio, como horas de sueño me quitó.

Poco a poco, sin saltarnos ningún paso, se iba recorriendo el trayecto que nos acercaba. Estaba descubriendo como esta chica, tan diferente a mi, poseía alguna de las virtudes que yo más valoro y que son muy muy dificiles de encontrar, y además carecía de algunas cualidades (no quiero llamarlas defectos) que harían que el salto de amigos a lo siguiente, fuera altamente improbable.

Horas, horas, horas y más horas hasta que un día me encuentro dándole las gracias. ¿Agradeciéndole qué?...

- Gracias, no nos hemos visto cara a cara, pero ahora se que acerté. Se que puedo volver a enamorarme.

No le había dicho claramente que me había enamorado de ella, pero sonaba a eso. Vamos a ver Titanic, un tio tan reflexivo como tú, tan pragmático, enamorándose de una chica a la que no ha podido ni siquiera ¡mirar a los ojos!

Bueno, bueno, esto estaba produciendo un cortocircuito en mi cabeza, de nuevo mis sentimientos y mis pensamientos en guerra. Tuve la gran suerte de no estar viviendo esto yo sólo, ella estaba pasando por lo mismo. De este modo el problema se reducía a algo puramente logístico, pues ambos teniamos sentimientos que necesitabamos confirmar o desmentir, para eso debíamos pasar del mundo cibernético al de los sentidos. El de los sentimientos, hacía tiempo que había sido visitado ya.

Escribir sobre el primer encuentro, me pone los pelos de punta. ¿Imaginais como es mirar a los ojos por primera vez a alguien a quien "conoces" bastante y de quien crees estar enamorado? ¿Sabéis lo que se siente cuando ves que esa persona te tiende su mano para que la cojas? ¿Y ese momento en el que se hace el silencio, el tiempo se para, estás tan cerca de sus ojos que ves dilatarse sus pupilas y te besas por primera vez con ella?

El fin de semana mas bonito de mi vida sólo duro cuarenta y ocho segundos (¿o fueron horas?, no lo se). Pero una cosa estaba clara, ese lunes, era el primer dia del resto de mi vida.

Yo me había metido Mar Adentro, pero cuando Mar, se metió en mi, todo cambió.

(Cambió la banda sonora de mi vida, asi que, por favor, parad la canción de arriba si todavía suena, y pulsad Play aqui abajo)



Algo corría por mis venas, algo que nunca había tenido antes, que nunca siquiera llegué a imaginar. Me sentía lleno de energía, mis "gravísimos" problemas en el trabajo se hacían pequeños. Esto normalmente a la gente le ocurre porque sufre una desgracia de las gordas, a mi me pasaba porque me estaban llenando de energía positiva. Esto es tener suerte.

Me siento afortunado y muy recompensado. Tomé una serie de decisiones arriesgadas, incluso poco comprendidas por la gente que me rodea. Me fui por dos veces, por dos veces vacié mi pozo esperando encontrar la tan deseada agua, hoy mi pozo está lleno del mejor champagne francés. Hoy mis dolores son tan leves y mis placeres tan intensos que me cuestiono muchas veces si será cierto lo que estoy viviendo.

Al destino ya no puedo pedirle más, ahora hacerlo que dure, ya es cosa mia, afortunadamente quienes hemos perdido cosas, sabemos cuanto cuestan, y se con seguridad, que esto va para largo.

Soy un tipo con suerte.

jueves, 23 de julio de 2009

Soy un tipo con suerte. (II)

Una noche, salí a cenar con un amigo, de esos que ves cada muchos años y cuando fuimos a tomar una copa después, encontramos a unas conocidas suyas que me presentó. Con una de ellas, como quien no quiere la cosa llegué a congeniar y quedamos en veces posteriores para vernos más tranquilamente.

El roce hace el cariño, y poco a poco, fue consolidándose la relación. Ella es una chica fantástica, de la que no he sido capaz de encontrarle ni un sólo defecto. En los meses que estuvimos saliendo, no tuve ni una sola discusión con ella. Este hecho, a la postre, lo consideré como una prueba de algo negativo.

Según pasaba el tiempo y avanzaba la relación, me iba dando cuenta que ella sentía cosas por mi que yo no lograba sentir por ella. Hacía un ejercicio de reflexión y no alcanzaba a comprender por qué no me enamoraba. Dejé pasar algunas semanas y traté de convencerme que me iba a enamorar de ella, ¿cómo no?, ¡si era una chica maravillosa!

El caso es que no, no ocurría. La quería, pues es imposible no querer a alguien que te trata tan bien como ella lo hacía, pero no pasaba de allí. La relación se terminó tan pronto como yo me sentí un traidor por doble partida. Traidor porque estaba robándole a ella la oportunidad de ser correspondida como se merecía y en la misma medida que ella amaba y, sobre todo, traidor conmigo mismo, pues me marché de mi anterior relación en busca de recuperar un sentimiento de enamoramiento que no había encontrado.

Lo pasé mal antes de terminar esa relación, pues comenzaba a creer que enamorarse era cosa de otra edad, que perder la cabeza es cosa de adolescentes, que cuando ya has vivido el amor y el desamor, esa locura no se repite, sentía mucha pena y morriña de tiempos pasados. No de la persona que dejé, pero si de como me sentía durante los primeros años con ella, comencé a considerar que aquello fue una experiencia irrepetible que sólo podría recrear con mis recuerdos.

De este modo, sin apenas fe, fui fiel a mis principios y trás menos de diez meses de relación de fin de semana, volví a quedarme sólo.

Continuará...

miércoles, 15 de julio de 2009

Soy un tipo con suerte. (I)

Soy un tipo con suerte. Esta es la frase que he elegido para abrir y cerrar esta historia, que ya os anticipo, consta de tres capítulos, muy diferenciados entre sí. Como podéis imaginar, si termina con esa frase, es que tiene un final feliz.

En el primero, voy a hacer un poco de historia, aunque algo he ido soltando en anteriores entradas por el blog, pero creo que es importante que forme parte del hilo de este cuento, pues contextualizar los relatos ayuda mucho a la comprensión.

En el segundo, aunque cuando lo viví, no lo sentí así, los hechos lo pueden clasificar como un capítulo de transición, hasta el tercero, verdadero desenlace de la serie que voy a relatar.

Os anticipe que el relato era un tanto rosa, así que de relaciones sentimentales voy a hablar.

Corría el año 2.002, si me habéis leído, es obvio que se trataba del mes de Abril. Hacía no mucho tiempo que mi primera novia, a la que obviamente conocí el Abril del año anterior, y con la que sólo estuve 7 meses, me había mandado como se suele decir…. a reflexionar sobre la vida. En un viaje a Barcelona, ciudad que me encantaba y que iba a marcar mi vida, conocí a la que sin saberlo, se iba a convertir en mi pareja durante casi 6 años, mi más larga relación hasta la fecha. Mucho de lo que soy ahora, se forjó durante aquellos años. Con aquella chica descubrí el amor, aprendí mucho sobre los motivos que hacen que se vaya apagando la llama y comprendí que hay un punto de no retorno. Una línea que cuando es atravesada, hace que la relación sea irrecuperable. Todo lo que ocurre a partir de ese momento, es tiempo perdido. Así pues, esta relación de seis años, debió quedarse en algo más de cuatro, el resto fue tiempo perdido. Es cierto que cuando uno mantiene una relación a distancia, las cosas requieren de más tiempo, suceden más despacio y los plazos se alargan.

De este modo, viví mis dos añitos de descubrir el amor, mis dos añitos de soplar al fuego para que no se apagara y mis dos añitos de recordar cuanto calentaba aquel fuego, del que el viento ya no había dejado ni las cenizas. Tras muchas vivencias, muchas cosas buenas, otras no tanto, horas y horas de reflexión y decenas de motivos puestos sobre la balanza, tomé una dolorisísima decisión, terminar con aquella historia, que un día fue de amor. Como he dicho, hubo muchas razones, pero la relevante para comprender este relato es la siguiente:

- A mis treinta años, por aquel entonces, no me quise resignar a pasar el resto de mi vida sin sentir aquello que yo consideraba enamoramiento, pasión, deseo, locura…

Decidí que debía darme a mi mismo la oportunidad de enamorarme sin traicionar ni engañar a nadie.

Continuará….

miércoles, 8 de julio de 2009

Resumen post anterior - Una pregunta -

Queridos amigos.... vuestras aportaciones para solucionar mi duda, que fue planteada en el anterior post, han sido valiosisimas.... os resumo.... a las opciones que yo ofrecía... sumastéis las siguientes:

1) A la guasona de S. sólo le interesa si son asuntos sexuales....mmmm...veremos.
2) Para Menda, la cuestión es puramente económica... de momento nadie me ha hecho ninguna oferta.
3) Yandros, le pone gracia y añade el Punto G, no me extraña que se lleve tan bien con S. automáticamente aparece el Yandros auténtico y debatimos de nuevo sobre el huevo o la gallina.
4) Gabi... fantástica, lo tiene claro... vota por el A.
5) Angie, hace suya la máxima esa de "de mi piel pa'dentro mando yo".
6) Rebeca, otra chica fantástica, vota claramente por la A.
7) Ana Rodriguez, mi querida Ana, como todos los artístas, duda, es lo que tienen los genios.
8) Josefina, la más dulce de la bombonera, si que sabe que es la felicidad y pronto lo recordará.
9) Demóstenes, una mezcla entre la A y la C, dicho como hablamos los hombres cuando no tenemos tiempo.
10) Joder-Que-Estress, por cierto vigila con las cuchillas... vota nuevamente por la A, fantástica.

Conclusiones:

Mayoritariamente se ha votado la opción A, mayoría de chicas comentando y parece ser que la novela rosa es un género que entretiene. Asi que lo voy a hacer, os contaré una preciosa (para mí) historia vivida en primera persona.
No se si me atreveré a contentar a S. y confirmo que será gratuita, por lo que no puedo repartir derechos de autor con Menda.