
El pez chico jamás se tragará al gordo de un bocado, pero si durante once meses le va dando pequeños mordiscos, llega el día en el que el gordo si quiera existe, ha sido devorado por el chico casi sin darse cuenta.
Pues si, esto es lo que ha ocurrido durante el 2.009, que para mi ha terminado hoy, a las once y media en una notaría. Por fin, se acabó la guerra civil y mi panorama profesional se ha despejado definitivamente, ya me puedo dedicar en cuerpo y alma a lo que de verdad me gusta, trabajar, sin perder energías en guerras inútiles.
Si alguien, que por creerse poderoso, te subestima, te desprecia o te ningunea, no hace sino convertirte en un "Alcorcon", cuando quiere darse cuenta, ha recibido tantos golpes que ya solo puede agachar la cabeza y desaparecer.
Hace ya unas semanas que sabía que iba a ganar esta guerra, por lo que a pesar de últimos momentos, duros e intensos, llevo un tiempo digiriendo una victoria, que se ha materializado hoy.
Si, si, he ganado y por goleada. Puedo descomponer mi sentimiento de victoria por dos factores:
1º El tremendo aprendizaje que esto deja en mi haber para el resto de mi vida. He aprendido mucho gracias a lo mal que me han tratado durante estos once meses, he recibido una tremenda lección de falta de humanidad, sufrida en mis propias carnes. No se debe tratar a nadie así de mal, pero menos aún a tu rival en una negociación, le haces más fuerte.
2º Quince años trabajando, quince años siguiendo una linea recta, quince años de transparencia, quince años de buena educación incluso en la divergencia, quince años de respeto a las posiciones contrarias a la mia han servido para que a la hora de la verdad, la gente apoyara al pez chico, dejando de lado al gordo. Esto prueba que el trabajo bien hecho y constante, termina dando sus frutos.
Como dije, llevo un tiempo digiriendo y analizando los motivos de la victoria y ciertamente, tengo un mérito que me atribuyo en exclusiva y con orgullo, acerté de pleno con la elección de la gente en la que me iba a apoyar durante estos once meses, son ellos, un asesor fiscal, un abogado, un notario y un director de banco los que con su apoyo y ayuda han permitido que este momento llegara. El gordo, se equivocó, tiene ilimitados medios y recursos, pero se equivocó de personas.
Hoy he vivido, metafóricamente, un funeral de cuerpo no presente, porque el gordo ni siquiera se presentó, pero sus representados tenían en la cara dibujado el símbolo de la derrota. Gran lección para ellos también, se equivocaron de personas, se equivocaron en las formas, se equivocaron tanto que cuando se dieron cuenta, era demasiado tarde.
En definitiva un dia maravilloso que sirve para poner colofón a lo que sin duda ha sido uno de los años más importantes de mi vida. No sólo de trabajo vive el hombre y este hombrecito decidió hace ya algún tiempo vaciar su pozo, no ha sido fácil, pero no podía imaginar hasta que punto me iba a recompensar el esfuerzo.
El 2.009 ha sido el año en el que esa figura que tanto utilizo en mis entradas del blog, Mar, apareció en mi vida. Mar, que vacila continuamente entre la metáfora y la realidad, es una persona con la que tengo claro que quiero pasar el resto de mi vida. Tan seguro estoy de esto, que me permito dejarlo escrito donde todo el mundo pueda leerlo.
Mar es lo mejor que me ha pasado y si me ha pasado este año, por duro que haya sido el 2.009, jamás podré referirme a él como un mal año.
Gracias a ella he podido reir cuando sólo tenía ganas encerrarme y mirar al suelo.
Gracias a Mar he aprendido que la verdadera pasión es otra cosa diferente a lo que yo imaginaba.
Gracias a Mar he aprendido el poder tan maravilloso que tiene la mente para aislarse de la realidad y disfrutar de un sueño.
Gracias a Mar he comprobado que acerté en su dia, que habia que vaciar el pozo porque ella lo llena todo.
Tantas cosas son gracias a Mar, que a Mar no basta con darle las gracias, sino que merece que le demuestre cada dia que me quede por vivir que, ella, es la mujer de mi vida.
Pues si, esto es lo que ha ocurrido durante el 2.009, que para mi ha terminado hoy, a las once y media en una notaría. Por fin, se acabó la guerra civil y mi panorama profesional se ha despejado definitivamente, ya me puedo dedicar en cuerpo y alma a lo que de verdad me gusta, trabajar, sin perder energías en guerras inútiles.
Si alguien, que por creerse poderoso, te subestima, te desprecia o te ningunea, no hace sino convertirte en un "Alcorcon", cuando quiere darse cuenta, ha recibido tantos golpes que ya solo puede agachar la cabeza y desaparecer.
Hace ya unas semanas que sabía que iba a ganar esta guerra, por lo que a pesar de últimos momentos, duros e intensos, llevo un tiempo digiriendo una victoria, que se ha materializado hoy.
Si, si, he ganado y por goleada. Puedo descomponer mi sentimiento de victoria por dos factores:
1º El tremendo aprendizaje que esto deja en mi haber para el resto de mi vida. He aprendido mucho gracias a lo mal que me han tratado durante estos once meses, he recibido una tremenda lección de falta de humanidad, sufrida en mis propias carnes. No se debe tratar a nadie así de mal, pero menos aún a tu rival en una negociación, le haces más fuerte.
2º Quince años trabajando, quince años siguiendo una linea recta, quince años de transparencia, quince años de buena educación incluso en la divergencia, quince años de respeto a las posiciones contrarias a la mia han servido para que a la hora de la verdad, la gente apoyara al pez chico, dejando de lado al gordo. Esto prueba que el trabajo bien hecho y constante, termina dando sus frutos.
Como dije, llevo un tiempo digiriendo y analizando los motivos de la victoria y ciertamente, tengo un mérito que me atribuyo en exclusiva y con orgullo, acerté de pleno con la elección de la gente en la que me iba a apoyar durante estos once meses, son ellos, un asesor fiscal, un abogado, un notario y un director de banco los que con su apoyo y ayuda han permitido que este momento llegara. El gordo, se equivocó, tiene ilimitados medios y recursos, pero se equivocó de personas.
Hoy he vivido, metafóricamente, un funeral de cuerpo no presente, porque el gordo ni siquiera se presentó, pero sus representados tenían en la cara dibujado el símbolo de la derrota. Gran lección para ellos también, se equivocaron de personas, se equivocaron en las formas, se equivocaron tanto que cuando se dieron cuenta, era demasiado tarde.
En definitiva un dia maravilloso que sirve para poner colofón a lo que sin duda ha sido uno de los años más importantes de mi vida. No sólo de trabajo vive el hombre y este hombrecito decidió hace ya algún tiempo vaciar su pozo, no ha sido fácil, pero no podía imaginar hasta que punto me iba a recompensar el esfuerzo.
El 2.009 ha sido el año en el que esa figura que tanto utilizo en mis entradas del blog, Mar, apareció en mi vida. Mar, que vacila continuamente entre la metáfora y la realidad, es una persona con la que tengo claro que quiero pasar el resto de mi vida. Tan seguro estoy de esto, que me permito dejarlo escrito donde todo el mundo pueda leerlo.
Mar es lo mejor que me ha pasado y si me ha pasado este año, por duro que haya sido el 2.009, jamás podré referirme a él como un mal año.
Gracias a ella he podido reir cuando sólo tenía ganas encerrarme y mirar al suelo.
Gracias a Mar he aprendido que la verdadera pasión es otra cosa diferente a lo que yo imaginaba.
Gracias a Mar he aprendido el poder tan maravilloso que tiene la mente para aislarse de la realidad y disfrutar de un sueño.
Gracias a Mar he comprobado que acerté en su dia, que habia que vaciar el pozo porque ella lo llena todo.
Tantas cosas son gracias a Mar, que a Mar no basta con darle las gracias, sino que merece que le demuestre cada dia que me quede por vivir que, ella, es la mujer de mi vida.
