Una noche, salí a cenar con un amigo, de esos que ves cada muchos años y cuando fuimos a tomar una copa después, encontramos a unas conocidas suyas que me presentó. Con una de ellas, como quien no quiere la cosa llegué a congeniar y quedamos en veces posteriores para vernos más tranquilamente.
El roce hace el cariño, y poco a poco, fue consolidándose la relación. Ella es una chica fantástica, de la que no he sido capaz de encontrarle ni un sólo defecto. En los meses que estuvimos saliendo, no tuve ni una sola discusión con ella. Este hecho, a la postre, lo consideré como una prueba de algo negativo.
Según pasaba el tiempo y avanzaba la relación, me iba dando cuenta que ella sentía cosas por mi que yo no lograba sentir por ella. Hacía un ejercicio de reflexión y no alcanzaba a comprender por qué no me enamoraba. Dejé pasar algunas semanas y traté de convencerme que me iba a enamorar de ella, ¿cómo no?, ¡si era una chica maravillosa!
El caso es que no, no ocurría. La quería, pues es imposible no querer a alguien que te trata tan bien como ella lo hacía, pero no pasaba de allí. La relación se terminó tan pronto como yo me sentí un traidor por doble partida. Traidor porque estaba robándole a ella la oportunidad de ser correspondida como se merecía y en la misma medida que ella amaba y, sobre todo, traidor conmigo mismo, pues me marché de mi anterior relación en busca de recuperar un sentimiento de enamoramiento que no había encontrado.
Lo pasé mal antes de terminar esa relación, pues comenzaba a creer que enamorarse era cosa de otra edad, que perder la cabeza es cosa de adolescentes, que cuando ya has vivido el amor y el desamor, esa locura no se repite, sentía mucha pena y morriña de tiempos pasados. No de la persona que dejé, pero si de como me sentía durante los primeros años con ella, comencé a considerar que aquello fue una experiencia irrepetible que sólo podría recrear con mis recuerdos.
De este modo, sin apenas fe, fui fiel a mis principios y trás menos de diez meses de relación de fin de semana, volví a quedarme sólo.
Continuará...
Ese tipo de soledad es justa. Es justa por ti, porque eres quien sigues buscando (me viene a la cabeza cierta canción de U2) y por la otra persona, que como bien dices, merece ser mejor correspondida.
ResponderEliminarEs la típica situación en la que uno de los dos sufre más que el otro, y no suele ser el que deja. El que deja es consciente de que algo mejor le espera.
Pues creo que hiciste bien......prolongar las cosas en el tiempo, sólo sirve para acentuarlas.
ResponderEliminar¿La canción no será WITH OR WITHOUT YOU?
ResponderEliminarmmmm.... yo diría que la canción a la que se refiere Capitán es... I still haven't found what I'm looking for... que fue mi favorita durante mucho tiempo, sonaba en mi mp3 continuamente.
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=2fBj2wsimvQ&feature=fvw
ainssss Titanic Corin Tellado,sentimental es tu realato pero poco erotismo veo en tus palabras.
ResponderEliminarMejor así,mejor parar que seguir.
Y el enamoramiento no es cosa de la edad churri!pero me huele que eso me lo vas a contar en el próximo capitulo,que como tardes tanto en contarlo me van a salir canas.
Un besazo
Y mira que yo ya sospecho que volviste a encontrar a la primera.
ResponderEliminarEstoy con S el enamoramiento no es cuestión de edad.
Es una pena que a veces no podamos enamorarnos de aquel/a que nos conviene, pero bueno, como bien dices, el que deja sabe que el espera algo mejor.
¡venga ya ese capítulo III!
Estoy deseando que llegue la tercera entrega...menos mal que ya sabemos que esto tiene un final feliz....pero que bonito es el amor....si es que no podemos elegir de quien enamorarnos...si fuera así todo sería muy sencillo.
ResponderEliminarBesitos!
Estoy con las chicas: el enamoramiento no es cuestión de edad. Pero sí que creo que, a cierta edad (quizá cuando ya te aceptas a tí mismo y a tu madurez, no lo se), afrontamos y admitimos que el enamoramiento, con el paso de los años, se convierte en algo mucho más pausado, más simple, menos arrebatador... el AMOR, que no es lo mismo que el enamoramiento y que es igualmente estupendo y, probablemente, mucho más capaz de hacernos felices... Ufff, lo que he dicho!
ResponderEliminary el tercer capítulo para cuándo????
ResponderEliminarNo tardes tanto en poner la tercera parte porfa, que me he tenido que releer la primera de nuevo antes de leerme la segunda porque ya no me acordaba bien. :D
ResponderEliminarUn besooo y buen fin de!!
Por Dior... ¡el tercer capítulo ya!.
ResponderEliminarPues al principio con mi novia empezamos de un modo más o menos igual pero a la inversa xD. Pero yo tuve más suerte (al menos por ahora) que tu amiga!
ResponderEliminarQue podías hacer,al fin y al cabo el corazóon obedece a razones que la razón misma no entiende ;)
ResponderEliminarHiciste bien, otro le da con todo, sabiendo que al final todo se arruinara.
ResponderEliminarUna cosa por otra. Vengo recomendado de Quo Vadis. Me encanto leerte.