El miedo, es una emoción. Su sentido básico es el de protección ante estímulos peligrosos, pero el ser humano, por su forma de vida, lo versiona en estados similares que no cumplen con ese sentido básico.
¿Quién no ha tenido miedo alguna vez? En todo caso, alguién que nunca haya tenido hambre o sed.
Según Susan Jeffers, existen cinco verdades sobre el miedo, que son:
1.- El miedo nunca desaparecerá mientras siga creciendo.
2.- La única forma de liberarse del miedo a hacer algo es hacerlo.
3.- La única forma de sentirse mejor ante el miedo, es enfrentarlo.
4.- No eres único sintiendo miedo en terreno poco familiar, le ocurre lo mismo a los demás.
5.- Vencer el miedo asusta menos asusta menos que convivir con el miedo subyacente de la impotencia de hacerle frente.
Dejando de lado miedos tan naturales como tener delante a un león hambriento, miedo este que nos haria correr a ritmo de Usain Bolt, voy a centrarme en los otros, en los que no cumplen función protectora alguna.
Hoy me apetece hacer una relación de miedos que en algún momento han podido cruzar esa linea que deja tras ella el miedo para convertirlo en... tal vez... ¿ansiedad, stress, pánico, celos?
- Miedo a morir. Tan irracional como natural. En mayor o menor medida la idea de morir es algo que nos atemoriza. Son muchos siglos inculcandonos el miedo a morir, ahora no es fácil vencer ese miedo, pero nacer, es comenzar a morir. Ley de vida, que se suele decir.
- Miedo a los cambios. Somos animales de costumbres y los cambios nos asustan, muchas veces sin darle la oportunidad al cambio de demostrarnos que es para mejor.
- Miedo a la soledad. Este en ocasiones nos hace acompañarnos de personas que convierten la convivencia en algo mucho peor que la soledad.
- Miedo al fracaso. Nos ata al inmovilismo. Una losa que pesa toneladas, que nos roba la capacidad de decidir.
- Miedo a la verdad. Este hace que no seamos capaces de mostrar y demostrar nuestros sentimientos, sean positivos o negativos. Cuando somos oyentes, la verdad nos asusta porque ante ella sólo cabe acción. Acción es cambio, y el cambio asusta como dije antes.
Aunque se que hay una larga lista de miedos que terminan con el sufijo -fobia, mi lista se cierra hoy con el miedo a perderte. Esta es mi última adquisición en cuestión de miedos con efectos negativos. Curioso miedo este, pues nunca nadie me demostró estar dispuesta a tanto por estar cerca de mi... tal vez por eso...
¿Quién no ha tenido miedo alguna vez? En todo caso, alguién que nunca haya tenido hambre o sed.
Según Susan Jeffers, existen cinco verdades sobre el miedo, que son:
1.- El miedo nunca desaparecerá mientras siga creciendo.
2.- La única forma de liberarse del miedo a hacer algo es hacerlo.
3.- La única forma de sentirse mejor ante el miedo, es enfrentarlo.
4.- No eres único sintiendo miedo en terreno poco familiar, le ocurre lo mismo a los demás.
5.- Vencer el miedo asusta menos asusta menos que convivir con el miedo subyacente de la impotencia de hacerle frente.
Dejando de lado miedos tan naturales como tener delante a un león hambriento, miedo este que nos haria correr a ritmo de Usain Bolt, voy a centrarme en los otros, en los que no cumplen función protectora alguna.
Hoy me apetece hacer una relación de miedos que en algún momento han podido cruzar esa linea que deja tras ella el miedo para convertirlo en... tal vez... ¿ansiedad, stress, pánico, celos?
- Miedo a morir. Tan irracional como natural. En mayor o menor medida la idea de morir es algo que nos atemoriza. Son muchos siglos inculcandonos el miedo a morir, ahora no es fácil vencer ese miedo, pero nacer, es comenzar a morir. Ley de vida, que se suele decir.
- Miedo a los cambios. Somos animales de costumbres y los cambios nos asustan, muchas veces sin darle la oportunidad al cambio de demostrarnos que es para mejor.
- Miedo a la soledad. Este en ocasiones nos hace acompañarnos de personas que convierten la convivencia en algo mucho peor que la soledad.
- Miedo al fracaso. Nos ata al inmovilismo. Una losa que pesa toneladas, que nos roba la capacidad de decidir.
- Miedo a la verdad. Este hace que no seamos capaces de mostrar y demostrar nuestros sentimientos, sean positivos o negativos. Cuando somos oyentes, la verdad nos asusta porque ante ella sólo cabe acción. Acción es cambio, y el cambio asusta como dije antes.
Aunque se que hay una larga lista de miedos que terminan con el sufijo -fobia, mi lista se cierra hoy con el miedo a perderte. Esta es mi última adquisición en cuestión de miedos con efectos negativos. Curioso miedo este, pues nunca nadie me demostró estar dispuesta a tanto por estar cerca de mi... tal vez por eso...
Miedo a bajar al garaje.....tengo mis razones.......poderosas y contundentes..........ayyyy..
ResponderEliminarEl miedo tiene tanto de adquirido... Yo soy miedoso lo reconozco. Ahora con la Gripe A, se están luciendo los medios de comunicación.
ResponderEliminar¿Nos informan o nos meten miedo? This is the question.
miedo a que suba el gasoil...
ResponderEliminar¿Miedo o temores, S., Menda...?
ResponderEliminarTengo miedo a meter la pata y a quedar mal. Y me sumo a los miedos que enumera el Sr. TItanic.
¿Miedo a que se hunda mi barco, 'Círculos Cerrados'?
Yo ahora estoy sientiendo el miedo más absurdo, y es el de poder ser feliz, la felicidad me está rozando y huyo vistiéndome de mil excusas a mi misma, poniendo pegas y repitiéndome que tiempo atrás dije que no haría tal o cual cosa en mi vida.
ResponderEliminarMiedo a comerme mi orgullo y tragarme mis palabras, miedo a darme cuenta que puedo sentir de nuevo, miedo a repetir fracasos y un miedo atroz llegar dentro de un tiempo a decir "Mejor me hubiese ahorrado todo esto..."
Una amiga me ha dicho "Dónde hay duda, ya no hay duda" y ahora le tengo miedo hasta a ella...
Crípitico? Sí, lo siento, me estoy haciendo críptica para ni entenderme yo misma....
Besos miedosos Sr. Titanic, en la proa ;)
Vaya es miedo a perder algo conseguido lo conozco, en parte también se relaciona con el miedo a la soledad creo yo.
ResponderEliminarEl miedo al fracaso depende de si nos planteamos objetivos demasiado grandes.
El miedo a morir creo que en realidad es miedo a como vamos a morir y si sufriremos, no al hecho en sí de dejar de existir.
Tenemos tantos miedos que la lista sería infinita e inacabable.
¿y qué se puede hacer si tienes miedo a la vida?.
ResponderEliminarBesos!
la lista será más larga pero los principales son los que has dicho tu. Muy buena la apreciacio´n uqe han hecho por ahí de incluir en la lista el miedo a ser feliz. Y yo incluiría también el miedo a sufrir una enfermedad (en tus carnes o en las de tus seres queridos).
ResponderEliminarBesos. Angie.
Miedo a encontrar una entrada como esta y ver que mi blog parece...insustancial!!
ResponderEliminarMiedo a la locura, a perder el control de todo,miedo a no poder...tantos miedos
ResponderEliminartengo un premio para ti
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