Cortadicos con el mismo patrón. Si es que son todos iguales. Pues que llega ayer un auditor a la empresa a revisar si cumplimos ciertos requisitos de calidad, de gestión, financieros, etc, etc... vamos 59 folios de cuestionario.
El tio, que es un par de años mayor que yo, llega con su traje barato de esos de dos por uno, su coche de alquiler, su portátil en una funda cutre y una bolsa de plástico blanco carrefur en la otra mano.
Yo pensé, mira que majo que trae donetes para todos. Pero no, el tipo traia una camara de fotos de paparazzi con la que fotografió hasta las telarañas, un lapicero staedtler de esos amarillo y negro, un sacapuntas, curiosa metáfora porque se pegó el dia sacándole punta a todo, una goma de borrar blanca de esas de Milan y un medidor laser con el que midió hasta la distancia que hay de la taza del WC hasta la puerta del lavabo. Tenia el pavo subido hasta la coronilla, se paraba delante de cada puerta para que yo se la abriera y le cediera el paso al estilo "pase pase Sr.Tocaloshuevos".
Y es que no habia manera de encontrarle la rendija al catalán (es de Barcelona)
- ah, pues yo iba casi todos los fines de semana a Barcelona.
- Yo estoy poco, viajo mucho. (Como quien oye llover)
-¿Serás futbolero no? (Ahora que Messi está que se sale, le entro por ahí).
-No, no, que a mi el deporte de masas no me dice nada.
-Y que deporte te gusta?
-Me gusta el motociclismo.
-Anda perfecto, yo soy motero... y de quien eres de Pedrosa o de Lorenzo?
-De ninguno de los dos. (Joder que bien)
-Entonces no fallo... Valentino forever eh!
-Te equivocas, soy de Stoner.
Diossss...la madre que lo echó, ¿como no he caido? un tio que usa lapicero con sacapuntas no puede ser convencional.
Bueno que me lio, total que todo el día atendiendo sus ordenes, sin posibilidad de encontrar un hueco por donde suavizar la relación, escuchando su tono de voz de general nazi, a juego con su corte de pelo y, de repente, tinonino tinonino tinoninoniiiiii (sisi... el moderniiiisimo tono polifónico de nokia sonando en un vanguardista movil, yo creo que era de los primeros que ya no llevaban la antena extensible)
Traduzco del catalán (el tio igual pensaba que no lo entendía), y con voz ultraremaricona en contraposición al tono empleado conmigo:
-Holaaaa .... que taaaaal?
...
-Ya pensaba que no me ibas a llamar, claaaro como te habrás ido a comer con alguno de tus aduladores.... ayyyy.....bueno, ¿que vuelves sola a casa?
...
-Pues aqui estoy, con el coñazo de trabajo este, que los pobres los tienen muy puteados con tanto requisito.
(Joder será cabrón, se las da de bueno y lleva todo el día tocando los huevos y sacando punta a todo)
-Bueno preciosa, a ver si nos vemos este fin de semana y tomamos algo, vinga un petonet guapa.
Debo confesar que despues de esta llamada el tipo se volvió mas accesible, encontré la rendija y nos hicimos casi hasta amigos... pero.... extraeremos alguna moraleja, a saber:
Moraleja 1. Los oficiales nazis llegaban a su casa extenuados de tanto gasear, pobrecitos, besaban a su servil esposa y eran reconfortados con una cena caliente recien preparada. Todo paz, amor y armonía. El amor de sus mujeres no estaba condicionado por lo hijoputas que eran haciendo su "trabajo".
Moraleja 2. Ya puede uno saber latín, que si el "nazi" está cruzado pensando que la "Sra. de Nazi" puede estar comiendo con algun otro macho fecundador, no hay nada que hacer. Basta llamada de la Sra.Nazi y cuatro palabritas para que todo sea coser y cantar.
Moraleja 3. No te fies de un tio que usa herramientas tan dispares como un lapicero de madera con sacapuntas y un medidor laser. Hay un desequilibrio y por algún lado saldrá.
Moraleja 4. El desempeño del trabajo es tan feo como el nombre del trabajo. Por ejemplo, enterrador, matarife, forense, podologo, auditor.....

Un medidor láser para medir distancia puerta-váter...? en cualquier clase básica de laboratorio de física te enseñan que has de utilizar la herramienta con la precisión adecuada para cada medida. Todo lo demás sobra.
ResponderEliminarvaya un fantasma xD
Jajaaja estoy con Demóstenes, no hace falta cargarse moscas a cañonazos. Será ridículo el tío con el puntero láser ni que fuera todo el día midiendo fincas!
ResponderEliminarYo he sufrido muchos auditores de calidad. Uno de ellos era un ser rechoncho y pequeñito vestido de negro y que bizqueaba frecuentemente y se sonreía con aquel gesto de "¿veis todo lo que sé con lo pequeño que soy?. Tecleaba su portatil como si estuviera encaramado a él y fuera una tabla de salvación jajajaj
Un saludo
jajajajaj es gracioso jajaj hay auditores para todo
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