domingo, 1 de febrero de 2009

Hablemos de Bancos.


escrito el 29-01-2.009


Hoy necesito desahogarme, llevo unos días en los que me están complicando el día a día nuestros amiguitos los de los bancos.
Dicen que estamos en crisis, y es verdad. Quien más, quien menos o la estará sufriendo directamente o tendrá cerca a alguien que lo está pasando mal. Se ha escrito y dicho mucho sobre la crisis, pero en esencia, solo hay dos culpables de este gran problema, los gobiernos, todos y los bancos, todos.
Ya en tiempo de los griegos, cobrar interés por el dinero se conocía como usura, y estaba penado incluso con la muerte en según que casos. La percepción que tenemos del negocio bancario ha ido evolucionando hasta verlo como algo normal, pero no perdamos de vista la época de los griegos.
El problema no está sólo en el interés que cobran por el dinero, está más en que es tan sucio su negocio que prestan dinero que no tienen, hacen negocio prestándonos algo que no poseen. Crean el dinero con la simple formalización de nuestra deuda con ellos. He aquí un problema de regulación (gobiernos). Fijaos que repugnante es el negocio de los bancos. Es legal, pero no es ético, y desde luego, por muchos motivos que no explicaré aquí, es un modelo insostenible.
Una de las pruebas, es que ante los acontecimientos de los últimos meses, los bancos han dejado de prestar dinero pues ya no confían en que se les vaya a devolver, y al desaparecer el crédito, parece que todo el dinero del mundo haya desaparecido. Fijaos en eso… el dinero (el papel moneda, lo que tú y yo llevamos en el bolsillo y no son las llaves de casa) existe en tan pequeña proporción que puede decirse que no existe, nunca existió. El dinero siempre ha sido deuda.
Mención aparte merecen esos seres ataviados con sus manguitos negros, su visera verde y sus gafitas redondas, si esas que dejan resbalar hasta la punta de su nariz y sobre las cuales te miran cada vez que entras a un fastuoso palacio con rótulos rojos o azules o naranjas… siempre en las mejores calles de las ciudades. Son los bancarios y directorcillos de poca monta que actúan y te hablan como si fueran ellos los que de verdad te dejan el dinero.
Siempre he pensado que alguien que trabaja en un banco no puede ser buena persona. Es como un soldado que mandan a la guerra, la guerra la ordenó Bush, pero el balazo te lo metió el marine. Hay gente que piensa cosas parecidas de los cuerpos de seguridad, que no se puede ser muy buena gente si trabajas con un arma y unas balas que pueden matar, otros lo piensan de los abogados, se dice también que no es ético defender a alguien que tu sabes que ha matado simplemente por ganarte un sueldo.

Por suerte, conozco a alguien que ha pasado o los está rozando, estos tres gremios y me parece una persona estupenda, sino fuera por ello, el prejuicio ya se habría agarrado con fuerza a mí.

1 comentario:

  1. La verdad que los bancos hacen un gran servicio, veo normal que sean legales.

    Por el resto estoy totalmente de acuerdo contigo, prestan un dinero que no tienen, mueven mucho dinero de modo que aprece que tienen mucho, crece la economía de un país pero sólo de manera virtual, porque a la hora de laverdad todo el mundo está endeudado. Es muy triste.

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