No creo en Dios, ni en ti. No creo en las promesas que llegan de un futuro que está por venir.
viernes, 28 de octubre de 2011
Mi catársis
Tengo tiempo, no todo el del mundo, puesto que hace ya dos años le puse fecha, queda uno para cumplir los tres marcados. Suficiente. Consideré (y sigo considerando) que es un tiempo necesario, puesto que este proceso se está realizando en medio de la vorágine del día a día, en la lucha por la supervivencia (económica). Tal vez aquí este el foco de los fallos, no alejarme del todo de mi realidad para ver mi vida lo más alejado posible de ella. Bueno, es lo que hay ahora y son las reglas del juego que yo mismo creé.
Una de las partes fundamentales de este proceso y la que mas dudas me está generando es la selección de las personas a las que les concedo un determinado peso en mi vida. Esto está siendo realmente complicado e implica decisiones durísimas de tomar, que seguramente quedarán emplazadas al tramo final de la catársis.
Este período de observación y análisis implica la concesión para ellos y para mi del derecho a equivocarse/me y poder rectificar. Al mismo tiempo, sin querer o queriendo, se está comprobando quienes de verdad están conmigo ahora, en las malas, porque llegado el momento de la catársis final serán ellos quienes recojan los mejores frutos del proceso. Ayer escuché cosas interesantes, hoy trato de aprehenderlas.
domingo, 16 de octubre de 2011
21 de diciembre de 2.012
El caso es que a mi me sirve la fecha. Si, al menos de un modo metafórico, me sirve. No creo que el mundo se acabe, aunque espero que durante el 2.012, por el bien del mundo, haya un punto y aparte y nuevo párrafo comience. Pero pensando sólo en el mundo que habito, el de dentro de mi piel, él único donde verdaderamente mando yo, si habrá un antes y un después de esa fecha (días arriba, días abajo).
Hace tiempo, mucho, que lo digo, pero hoy quiero dejarlo escrito. Quiero poder leerlo dentro de unos meses y comprobar que esta pseudo profecía/promesa que contraigo conmigo mismo, con mi mundo, se va a cumplir.
Puede que no se acabe el mundo,
tal vez si.
Puede que la vida sea una sucesión de días iguales,
tal vez no,
pero si mi mundo no cambia,
lo cambio yo.
sábado, 8 de octubre de 2011
Siempre puede ser peor
Entraba hoy a comer a un restaurante, arrastrando mi rodilla maltrecha por culpa de un menisco averiado... y un señor salía apoyado en sus tres piernas, dos muletas y la otra que le quedaba. Prohibido quejarse.
Los toros.
Cada vez entiendo menos la fiesta nacional. Reconozco que por culpa de esas miserias que casi todos tenemos, voy alguna vez a ver una corrida de toros. Ayer un torero apellidado Padilla sufrió una cogida de esas que le ponen al "respetable" los pelos de punta. Da terror verlo, pero reconozco que cada vez me siento más identificado con el toro, que con el torero. Todavía hoy, soy incapaz de posicionarme claramente, pero creo que el debate cada vez más intenso, estúpidos nacionalismos aparte, es positivo.
Merece la pena pararse a pensar que estamos haciendo, bien entrado el siglo XXI.
lunes, 26 de septiembre de 2011
Puede...
Cuanto tiempo sin escribir nada por aquí... puede que vuelva, puede.
Últimamente no es que anduviera hundido, tan sólo sumergido, pero con el periscopio arriba, de modo que de vez en cuando di vuelta por aquí para leer a mis blogueros favoritos.
Han sido unos meses en los que pasaron muchas cosas, puede que casi ninguna nueva.
A veces pienso que durante este tiempo he muerto, pero puede que haya vuelto a nacer cien veces.
He estado ausente, puede que nunca me haya ido del todo.
Y si volver significa recuperar esas sanas costumbres perdidas, puede que vuelva.
P.D. Mientras escribo hay un programa en la sexta donde una chica se confiesa adicta a la tiza, prefiere la blanca a la de colores. Come once quilos al año... Y yo pensando que estoy mal de la chola...
domingo, 20 de febrero de 2011
No somos nadie...
... sobre todo para los demás.
Cierro los ojos, estalla,
me alcanza la metralla,
una mirada triste,
la misma, resignada,
cien que cuentan baldosas,
una espalda encorvada,
un alma que se da la vuelta,
expira,
unos pies que se arrastran,
una puerta, sólo de entrada,
vivos donde huele a muerte,
sol en blanco y negro,
agua para bocas secas.
Que bonito es esto. Tu puta madre.
Es donde mejor puedes estar. Tu puta madre.
Es sólo por un tiempo. Tu puta madre.
Mañana venimos. Tu puta madre.
Y tu madre, ¿que piensa?
Me voy, aire, luz, colores y soledad escogida, con un principio, con un final.
domingo, 28 de noviembre de 2010
¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?
Encaramos el fin de año después de dos meses excelentes. Uno más y ya tenemos vencido el 2.010.
